2019 · 09 · 30

Concluyen sin avances los nuevos contactos entre Netanyahu y Gantz para intentar pactar un gobierno de unidad en Israel

Los nuevos contactos entre el Likud y el partido Azul y Blanco para intentar pactar un gobierno de unidad de Israel se han saldado este domingo sin avances, en medio del estancamiento del proceso de conversaciones tras los comicios parlamentarios del 17 de septiembre.

 

"El Likud está muy decepcionado por la falta de voluntad de Azul y Blanco para alcanzar un compromiso", ha señalado el partido del primer ministro, Benjamin Netanyahu, según ha informado el diario israelí 'The Jerusalem Post'.

Por su parte, un portavoz de Azul y Blanco ha recalcado que "desafortunadamente, el Likud se sigue ciñendo a su condición previa de que 'Netanyahu va antes'", en referencia a la exigencia del partido de que el primer ministro siga en el puesto.

"El Likud insiste en mantenerse con su bloque de 55 parlamentarios --los del partido y los de las formaciones derechistas y ultraortodoxas--, lo que provocará que Netanyahu arrastre a Israel a unas innecesarias terceras elecciones", ha agregado.

En este sentido, el portavoz de Azul y Blanco ha señalado que "Israel merece un gobierno de unidad amplio y liberal" y ha apuntado que el líder de la formación, Benjamin Gantz, "seguirá trabajando con este objetivo".

Según las informaciones facilitadas por 'The Jerusalem Post', Netanyahu ha decidido no devolver el mandato para formar gobierno al presidente, Reuven Rivlin, a pesar de que fuentes del Likud apuntarone el sábado que lo haría hoy mismo ante la falta de avances.

Fuentes cercanas a Rivlin habían asegurado que el mandatario está preparado recibir el mandato, lo que abriría un nuevo proceso de consultas. El mandato podría recaer entonces en Gantz.

Gantz contaría entonces con 28 días para intentar ensamblar una coalición y, si no lo consigue, se abriría un periodo de tres semanas en el que cualquier parlamentario podría recabar el apoyo de 61 de sus colegas para formar un ejecutivo y evitar unas terceras elecciones en menos de un año.

Rivlin concedió el miércoles a Netanyahu un mandato de cuatro semanas para intentar formar gobierno, a raíz de las elecciones parlamentarias celebradas el 17 de septiembre.

Netanyahu aceptó el mandato concedido por Rivlin y destacó que "sabe que no tiene una mejor oportunidad de formar gobierno", si bien las conversaciones con Gantz para pactar un gobierno de unidad se habían saldado horas antes sin acuerdo.

En ese sentido, Gantz reiteró que su formación "no se sentará en un gobierno con un ministro sobre el que pesa una imputación grave", en referencia a las vistas que se celebrarán en octubre de cara a la posible presentación de cargos por corrupción contra Netanyahu.

Los resultados electorales

El partido de Gantz fue el más votado en los comicios y obtuvo 33 escaños, por los 32 logrados por el Likud del primer ministro. La coalición que podría conformar Netanyahu cuenta con 55 escaños, por los 54 que recabaría Gantz, lo que no da una mayoría a ninguno.

La Knesset está integrada por 120 escaños, por lo que la coalición gubernamental debe sumar al menos 61 para lograr la aprobación en sesión del nombramiento del primer ministro, así como las futuras políticas del Ejecutivo.

Dado el reparto de escaños derivado de los resultados anunciados hasta el momento, ni Netanyahu ni Gantz podrían ensamblar una coalición mayoritaria en el Parlamento sin la participación del partido del exministro de Defensa Avigdor Lieberman, lo que le deja en una posición de peso en las negociaciones.

Lieberman, líder de Yisrael Beitenu, ha dicho en todo momento que la única solución es un gobierno de unidad integrado por su formación, el Likud, y el partido Azul y Blanco.

La situación es similar a la vivida tras las elecciones de abril, cuando Netanyahu no fue capaz de alcanzar un acuerdo debido a sus diferencias con Lieberman y decidió convocar elecciones anticipadas, en lugar de devolver el mandato a Rivlin para que diera la oportunidad de formar Gobierno a Gantz.

Hasta la fecha ningún partido ha logrado una mayoría absoluta, lo que hace de la etapa postelectoral un elemento clave del proceso. Asimismo, ha provocado en ocasiones la formación de ejecutivos inestables dependientes de la firmeza de estas alianzas entre partidos.

Fuente: Agencia Europa Press